Trabajo Interior

El mito del multitasking: por qué te está robando concentracióny energía

¿Crees que hacer varias cosas a la vez te convierte en más productivo? La ciencia demuestra lo
contrario. El multitasking es un mito que sabotea tu concentración, dispara tu estrés y te hace
avanzar más despacio. En este artículo descubrirás qué ocurre en tu cerebro cuando intentas abarcar
demasiado y cómo aplicar el single-tasking para recuperar tu foco y tu energía.

¿Qué es realmente el multitasking?

El multitasking es la ilusión de que podemos atender varias tareas al mismo tiempo: contestar un
correo mientras escuchamos una reunión y revisamos WhatsApp. En realidad, tu cerebro no procesa
varias tareas cognitivas complejas en paralelo, sino que cambia de foco rápidamente. Ese cambio
constante tiene un coste oculto para tu salud.

Por qué tu cerebro no está diseñado para la multitarea

Diversos estudios han demostrado que el cerebro humano solo puede realizar una tarea cognitiva de
forma eficiente a la vez. El cambio de foco (conocido como switching cost) reduce hasta en un 40%
tu productividad, aumenta los errores y agota tu energía mental.

Coste oculto del cambio de foco

Pierdes entre 1 y 3 minutos cada vez que cambias de tarea.

  • Se eleva el cortisol, la hormona del estrés.
  • Se reduce tu memoria de trabajo y creatividad.

Cómo afecta el multitasking a tu bienestar

El multitasking crea una sensación permanente de “estar en todo” sin un avance visible. Ese bucle activa micro-picos de estrés cada vez que cambias de tarea (correo, WhatsApp, informe, reunión), y tu sistema nervioso se mantiene en modo alerta más tiempo del que necesita. Resultado: fatiga, mente dispersa y la impresión de que “no llegas” aunque no pares.

Cómo te afecta (mente, cuerpo y emociones):

  • Mente: dificultad para concentrarte, olvidos, sensación de “ruido mental”, pérdida de claridad para priorizar, pensamientos negativos
  • Cuerpo: tensión cervical y mandibular, cefaleas, ojos cansados, respiración superficial, cansancio al final del día.
  • Emociones y conducta: irritabilidad, prisa constante, hambre emocional y más café/azúcar para “tirar”, menos disfrute y paciencia.
  • Sueño: cuesta desconectar por la noche; te duermes tarde o te despiertas con la cabeza “encendida”.

Estrategias para aplicar el single-tasking en tu trabajo

Si te lías con mil cosas a la vez, haz esto: elige 3 cosas importantes, trabaja en bloques cortos sin notificaciones y apunta lo que te interrumpa para retomarlo más tarde. No necesitas apps, solo papel + boli + temporizador.

Estrategias de single-tasking

  1. Tu plan 3×3 (2 minutos)
  • Escribe 3 tareas importantes y 3 pequeñas.
  • Empieza por la más importante antes de abrir tu WhatsApp del trabajo, email…
  1. Bloques de trabajo
  • Temporizador: 25 min trabajando + 5 min descanso (si te va mejor: 45 + 10).
  • En cada bloque: solo 1 tarea.
  1. Cero distracciones
  • Activa No molestar en móvil y PC.
  • Cierra correo y pestañas que no uses.
  1. Aparca interrupciones
  • Si surge algo, apúntalo en “Luego” y sigue.
  • Frase mágica si alguien te interrumpe: “Estoy terminando una cosa importante, son sólo unos minutos. Te respondo a las 17:30.”
  1. Agrupa lo parecido
  • Email/WhatsApp: Mirarlo solo dos veces al día (ej. 12:30 y 17:30).
  1. Cierra el día (3 minutos)
  • Marca lo terminado.
  • Evalúa tu energía del 1 al 10. Evalúa tu estrés del 1 al 10.
  • Escribe 3 tareas importantes para el siguiente día.

Mini-plantilla rápida

  • 3 importantes: 1) ___ 2) ___ 3) ___
  • 3 pequeñas: 1) ___ 2) ___ 3) ___
  • Bloques hechos: __ / __
  • Lo que he apuntado para después: … / …
  • Energía: __ | Estrés: __

Regla de oro: menos cosas a la vez = más resultados y menos ansiedad.

Preguntas sobre el multitasking

Hay personas que dicen ser buenas en multitasking, ¿es cierto?

No realmente. Algunas personas cambian de tarea más rápido, pero todas sufren el desgaste cognitivo. La
calidad y profundidad siempre se resienten. Algunas personas cambian de foco con más velocidad o toleran mejor el ruido, pero todas pagan un precio: más tiempo total, más micro-errores y menos profundidad.

Pequeña prueba casera (para desmontar el mito):

  1. Escribe un texto sencilla de una sola vez y cronométrate
  2. Repite escribiendo el mismo texto pero interrumpiéndote cada pocas palabras para revisar el móvil o la pantalla del ordenador.
    Compara: tiempo total y número de correcciones. La diferencia es el coste de cambio.

¿Y qué pasa con tareas automáticas, como caminar y hablar?

Eso sí es posible porque una de ellas es automática. El problema surge cuando intentamos combinar
varias tareas que requieren concentración.

¿Cómo puedo empezar a cambiar esto si mi trabajo me exige atender varias cosas a la vez?

Tranquilo. No se trata de eliminar el multitasking al 100%, sino de reservar espacios de foco real para las tareas
más importantes. Ese cambio ya marca la diferencia.